El mal uso de los iconos es responsabilidad de los diseñadores y el papel que juegan estos “pequeños elementos”, son tan importantes para comunicar con inmediatez que al momento que no cumplen su función adecuadamente la comunicación falla…

Un momento… hay más involucrados pero antes hablemos del día a día.

Como diseñadores UI/UX nos damos a la tarea de colocar iconos casi de manera automática para facilitar la navegación. Si existe un catálogo basta con solo elegir el icono apropiado. Pero si no está disponible nos vemos en la necesidad de resolverlo, apresuradamente elegimos el más idóneo para modificarle unas cuantas líneas (eso si corremos con mucha suerte) pero, ¿y si no existe alguno similar? hay que trazarlo. Casi en automático sacamos las herramientas del programa donde nos sentimos más cómodos y listo lo resolvemos.

El problema se magnifica cuando observamos detenidamente… Si, efectivamente encontramos  “los detalles”,  esos que se asoman en cada remate y trazos que no pueden disimular entre si lo distintos que son.  Y si alguien más en la misma situación aplicó precipitadamente esta técnica Voilá” habremos colaborado en un catálogo más complejo que completo con diferentes estilos y casi como bola de nieve habremos cometido y duplicado al menos uno de los errores más comunes en el diseño de iconografía que dejará entrever lo mucho que estos detalles afectan a la imagen de una marca y la toma de decisiones en los usuarios. Entonces cuando haya tiempo y llegado el momento de reivindicar el camino no sabremos que fue primero ¿el trazo o el relleno?.

«Diseñar un icono no es tan simple como tomar una imagen, reducirla y aplicarla»

Nos enfrentamos a una serie retos, específicamente la iconografía para medios digitales está predispuesta a ser plasmada en diferentes formatos y deben funcionar por igual en cada uno de los escenarios, así que un pixel fuera de sitio puede arruinar el diseño por completo. Es importante exponer no solo las especificaciones técnicas que están en juego, también  reconocer su funcionalidad para concretar acciones y el poder de comunicación que poseen para representar los valores de identidad de una marca. En este punto hay que repensar la importancia de tener una iconografía propia para no depender de librerías, que si bien alivian al momento como poderosos analgésicos no siempre son la solución efectiva para representar el significado real, imagen y valores de una marca poniendo en riesgo la experiencia total del usuario y no quiero sonar pesimista pero también el esfuerzo de todo un equipo de trabajo.

Si tuviéramos que cocinar iconos siguiendo la receta al pie de la letra diría que el ingrediente secreto está en la comprensión de las necesidades de la marca más la empatía  hacia los usuarios finales y reconocer que los propósitos de identidad de marca no se resuelven en 5 min para retocar un trazo. El desarrollo de diseño de iconos tiene una sólida base técnica y creativa presentando apasionantes retos a los diseñadores y encargados de la marca.

Los cuatro pilares básicos para la una construcción de iconografía

Si,  existe una fórmula que nos ha funcionado asertivamente y la hemos aplicado en T&D con nuestros Clientes, encontramos una solución trabajando en co-creación con el equipo que nos enorgullece compartir. Por que los resultados no son solo trazos felices, son un cúmulo de gratificantes sesiones y aprendizaje mutuo que nos permitieron llegar a la meta deseada.  

¿Cómo saber si los iconos de mi sitio o app están optimizados? 

La experiencia y un buen ojo experto puede ayudarte. Llámanos nos encantará ayudarte.

Share:

4 Posts

Diseñadora gráfica UI/UX multidisciplinaria y soñadora. Creyente que el diseño es más productivo y divertido sí se trabaja en equipo con una buena taza de café. La técnica es el complemento, lo primero es el compromiso y la buena disposición para reinventarse y bailar de inspiración.